Alan Downs
Los despidos han traído enormes costos y resultados financieros mediocres. Las comunidades también son duramente golpeadas por los despidos: decrecen los ingresos impositivos, caen las ventas y como una bola de nieve crea un decremento en la actividad económica en general, lo que impacta lógicamente en los llamados "supervivientes", o sea aquellos que siguen trabajando y que no fueron víctimas de los despidos.
A finales de los Ochentas, los acelerados cambios tecnológicos han colocado a las corporaciones dentro de una fiera competencia en un mercado globalizado. Dentro de este contexto las compañías norteamericanas se han quejado que tal competencia les crea desventajas ante otros países donde los costos laborales es una fracción de los de los
Estados Unidos (E.U.), las tasas impositivas son mayores y no hay subsidios, las regulaciones industriales son mínimas o no existen y donde el sindicalismo no es tan poderoso.
Por lo tanto la solución que encontraron las corporaciones de los E.U. fue reducir los costos operativos y ¿Qué mas fácil y rápido que optar por los despidos? Esta idea generó una bola de nieve que envolvió a las corporaciones, llegando al colmo que cuando una corporación anunciaba despidos, su valor en la Bolsa aumentaba de inmediato. He aquí las versiones que el nivel gerencial utilizó para justificar la política de despidos:
Y así hubieron mas versiones mediante las cuales se justificaban los despidos y que en realidad no eran mas que falacias para ocultar la verdad: que el cuerpo gerencial padecía de holgazanería, incapacidad o lo que fue peor, lo hacían con el objetivo de enriquecerse ellos. A este fenómeno el autor le llamó "Narcisismo Gerencial", que es una forma de actuar totalmente contraria a la filosofía que el llamado padrino de la industria de alta tecnología, David Packard, manifiesta: "Existe un triángulo formado por los accionistas, gerencia y empleados. Un buen gerente tiene que tomar decisiones que conlleven a un equilibrio dinámico en el triángulo".
Lo siguiente muestra cómo tal triángulo se desajusta mediante el narcisismo gerencial:
Lo anterior no es exclusivo de IBM, ya que en una muestra de 22 compañías que anunciaron reducciones de personal en 1994, los Ejecutivos en Jefe incrementaron sustancialmente sus salarios y otros beneficios.
Los costos de tal política son evidentes y concluyentes, tal como lo manifiesta en un reporte la Compañía Wyatt, una de las mas respetadas firmas de investigación financiera de los E.U. En una muestra de 1005 corporaciones que habían adoptado políticas de despidos, los resultados fueron los siguientes:
Los llamados "supervivientes" tienen una reacción absolutamente humana al preguntarse: ¿Cuándo me tocará a mí? Esta actitud es la que crea sentimientos contra la compañía y se refleja en conductas como desde hacer el trabajo a desgano, ansiedad, peleas, baja moral, falta de compromiso y lo mas destructivo para la compañía: el sabotaje, acción que según una firma de investigación y seguridad industrial no se queda en los niveles bajos de la corporación. He aquí cuatro ejemplos de sabotaje que la firma descubrió:
Tal Contrato necesita la creación de una nueva clase de empleados, la que el autor llama PIC (professional,independent contract) por sus siglas en inglés. Los PIC son aquellos empleados independientes y responsables de su propio salario, beneficios, desarrollo y retiro. Además son los empleados que gracias al enorme avance tecnológico en las comunicaciones podrían prestar sus servicios para varias compañías, lo cual es infinitamente mejor que a los llamados actualmente trabajadores temporales.
Por supuesto que para el funcionamiento del Contrato el cambio de mentalidad gerencial es imprescindible. Actualmente los gerentes gastan alrededor del 30% de su tiempo en evaluar al personal, vacaciones, enfermedades, reportes de gastos y cosas por el estilo, en vez de atender completamente a la estrategia básica de la empresa. Con el nuevo contrato, los gerentes serán realmente responsables de los objetivos y funciones, no de un grupo de
empleados.Brinda a los gerentes concentrar su atención en no meramente líneas de producción sino atender relaciones con el fin de expandir sus negocios y mejorar la calidad del servicio.
El cambio de mentalidad es invaluable conductor para el éxito. Además de los cambios a nivel gerencial antes mencionado, los trabajadores deben ser proactivos en su desarrollo y formar un "portafolio" de habilidades, que puedan ser ofrecidas no a una sola empresa sino a varias a la vez.
Sin lo anterior una razonable solución a los problemas cíclicos de gran empleo y desempleo no será posible, provocando siempre devastadores efectos en el individuo, familias y comunidades enteras. Todos debemos responsabilizarnos de alcanzar el ideal de nivel de vida para todos.
Los trabajadores y las empresas deben caminar a un mismo paso, donde los avances tecnológicos serán los catalizadores para tal desempeño.
José Roberto Weil
Estudiante de la Maestría en Administración Financiera,
Universidad de El Salvador,
Septiembre de 1998