El Bajo Rendimiento Académico De Los Estudiantes Universitarios. Una Aproximación A Sus Causas.

 
Salvador Ladislao Reyes R.
Docente e Investigador de la Universidad Francisco Gavidia
sreyes@ufg.edu.sv

Introducción.

En el trabajo diario de un educador, cualquiera que sea el nivel de su desempeño, a su alrededor ocurren problemas de causales diversas ligados a su profesión, que por ser de ocurrencia persistente o comunes, llegan a constituirse en parte orgánica de un conjunto de comportamientos rutinarios, que no son tomados en cuenta ni tratados con la seriedad que reclaman; por ejemplo, el bajo rendimiento académico, que como lastre de difícil abandono, acompaña a un considerable número de estudiantes de todos los niveles educativos. El rendimiento académico no conforme a los requisitos de los estándares fijados por los programas de estudio, es la resultante de una serie de factores causales que derivan de estructuras más amplias y complejas, vinculadas a las condiciones familiares, socioeconómicas, culturales y políticas que afectan a los sectores poblacionales que absorben los efectos de los desequilibrios que acompañan a los sistemas de arquitectura neoliberal. El último eslabón en la cadena de los acontecimientos,
es el estudiante; el cual dada su propia naturaleza, se debate entre problemas de inasistencias, falta de libros de texto, maestros abúlicos, metodologías de dirección del aprendizaje obsoletas, carencia de recursos de aprendizaje, ambientes escolares inadecuados; además de otras presiones situacionales que causan problemas en el ámbito personal del sujeto; por ejemplo, frustraciones que le hacen sentirse incompetente, inhibición de sus capacidades, dificultades para el aprendizaje, “lagunas “ intelectuales, bajo rendimiento, malas calificaciones, regaños, recriminaciones y otra serie de circunstancias, que lo único que consiguen en el sujeto, es cierta rebeldía natural que imposibilitan el desarrollo intelectual y el progreso académico.

Frente a la diversidad de problemas educativos que afectan al sistema, cuyo receptor directo es el estudiante, la actitud de los maestros puede tomar una variedad de matices, entre ellas: “dejar hacer, dejar pasar”; tratar la situación en forma superficial; o bien, sensibilizarse ante la problemática y tratar de buscarle solución al menos como problema que necesita una respuesta; pero, fuera de la primera actitud enumerada, las otras, muy poco constituyen atención o son preocupación alguna de los educadores. Es por esta razón que el presente trabajo busca aproximarse al arsenal de problemas educativos, tratando uno de tantos, es decir, haciendo un esfuerzo por indagar acerca de cierto déficit en el aprendizaje de los estudiantes universitarios, de manera especial en las asignaturas de Matemáticas, Física, Química y Estadística; materias vinculadas por los sistemas de razonamiento lógico, el lenguaje matemático y los modelos de estructuras formales y sistemas operatorios algebraicos, funcionales y
relacionales.

Advertimos que el estudio no pretende ser completo ni exhaustivo, sino que es una aproximación a una pequeña parte de los problemas educativos que pasan desapercibidos a la generalidad de los educadores, y como ya se dijo en líneas anteriores, que por ser parte de la vida cotidiana y convivir con ellos en forma natural, no se les destaca su importancia.

Las fuentes de información para esta investigación están fundamentadas en la observación directa de los hechos y fenómenos educativos, una amplia consulta bibliográfica, la opinión autorizada de una muestra pequeña de catedráticos universitarios y una muestra de 342 estudiantes de nivel superior, a los cuales les agradecemos sus valiosos aportes, tanto como a los profesionales que tuvieron la gentileza de favorecernos con sus puntos de vista, observaciones y respuestas.

1. Caracterización Del Problema.

1.1. Ubicación de la situación problema.
Cuando buscamos las causas que originan los problemas de difícil solución, nos conformamos con traer a cuenta frases estereotipadas como: “los culpables somos todos”, “los responsables somos todos”, “tenemos que hacer algo”, “es responsabilidad compartida” “a todos nos concierne”, “todos estamos comprometidos” y otras afirmaciones no menos significantes; con las cuales se termina exactamente…, “no haciendo nada” o encargando a otros “lo que nos corresponde hacer”. Los problemas sociales y los problemas educativos tienden hacia esta perspectiva. Los gobiernos que se mueven con economías que dependen en gran parte de los préstamos del exterior para financiar programas de desarrollo y la influencia que ejercen los grupos de poder que detentan la dirección de las políticas socioeconómicas y educativas del país, configuran todo un escenario donde se agudizan los factores que determinan el nivel de vida de los habitantes, en respuesta a la función que desempeñan los sectores productivos de bienes y servicios. Así, en materia educacional que es la que nos interesa, se distinguen dos bloques poblacionales diferenciados con características propias: los que pueden pagar la educación de sus hijos y los que carecen de recursos para esta clase de financiamiento, también es diferenciable la calidad del docente que presta sus servicios en las instituciones educativas del sector oficial y del sector privado.

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