Universidad de El Salvador
Facultad de Odontología


Ponencia: "Filosofía y Salud"

Oscar Picardo Joao
28 de Mayo de 1998.


a Resumen: 

La pregunta fundamental de una ponencia o discurso que lleve el título "Filosofía y Salud" radica en una consustancial duda: ¿tiene una palabra que decir la filosofía a las Ciencias de la Salud?; aparentemente muy poco, debido al pragmatismo autosuficiente de las ciencias post-modernas y a los reduccionismos empíricos, no obstante la historia, maestra de la vida y vida de la memoria nos aporta datos insoslayables que no sólo yuxtaponen estas dos realidades, sino justifica cierta complementariedad tal como lo presenta esta ponencia. 

De este modo, intentaremos sintetizar, cinco razones, por la cuales podemos afirmar que la filosofía tiene algo que decir a las Ciencias de la Salud; más hoy, en donde nos enfrentamos a un sistema de salud que presenta un cuadro endopático, y que per se necesita ciertos criterios o juicios holísticos que puedan señalar un camino hacia un thelos que conjugue la equidad de la profesión con el sujeto de la ciencia. 

En este sentido, la ponencia tratará, como se anotó cinco aspectos: Influencias Filosóficas en las Ciencias de la Salud, la Etica profesional, Epistemología para la etiología y el diagnóstico, Perspectiva histórica de las Ciencias de la Salud, y Odontología: perspectiva etimológica y valor semántico. 



Influencias Filosóficas en las Ciencias de la Salud. 

Hablar de las influencias filosóficas en las Ciencias de la Salud podría constituir un discurso denso y extenso, en tanto y en cuanto, que la filosofía desde sus inicios no tenía un límite muy definido en relación a otras ramas del saber; desde los presocráticos, pasando por la Filosofía Atica y Helénica hasta la revolución científica, la filosofía ha tenido en sus ejes reflexivos al sujeto humano, y sobre él ha hecho filosofía. A lo largo de la historia encontramos filósofos que se manifiestan desde diversas perspectivas, matemáticas, físicas, ciencias naturales y hasta medicina, tal es el caso de Avisena. No obstante por razones de tiempo y espacio limitaremos el marco histórico-teórico sobre ciertas corrientes. 

Con el derrocamiento de la filosofía oscurantista medieval surge el Renacimiento, pero antes del siglo XVI Duns Scoto (1038), Robert Grosseteste (1253), Roger Bacon (1291) y Guillermo de Occan (1349) habían profetizado la corriente cientista, cuestionando todo conocimiento que tenga como fuente la "autoridad", enarbolando un incipiente racionalismo basado en la experiencia; emerge así un pensamiento más emancipado del dogmatismo eclesial; quien abre la brecha es Nicolás de Cusa (1401-1464), quien con su irónica "docta ignorancia" se aventura a proponer las bases de la medición y de lo empírico. 

La "Revolución Científica" que se da a mediados del siglo XV e inicios del XVI rompe las estructuras especulativas tradicionales y asume el dato de la realidad como evidencia observable y experimentable. 

Leonardo da Vinci (1452-1519) es uno de los primeros creativos científicos en formular leyes, y en cierta medida dedica parte de su obra a la anatomía humana; junto a él tenemos a Bernardino Telesio (1509-1588) quien se dedica a examinar la naturaleza y a categorizar conceptos para las ciencias naturales. Nicolás Copérnico (1473-1543) con su teoría "heliocéntrica" revoluciona el mundo científico de la época, no obstante, dedica en su obra gran parte de la producción a la medicina. Galileo Galilei (1564-1642) dedicó parte de su producción a los principios físicos y mecánicos, desarrolla múltiples experimentos, y debido a sus convicciones es mártir de la inquisición. 

A inicios del siglo XVII el Cartesianismo intensificó el racionalismo antidogmático, y la "duda" cartesiana establece un nuevo parámetro cognitivo para la teoría científica. Descarte, es así un articulador hacia otra corriente filosófica con afecciones científicas: el Empirismo. 

El empirismo, como lo dice su nombre parte de la empireia (emireia) que significa "experiencia", esto supone que esta nueva corriente epistemológica supone como dato fundamental el principio sensible. 

Francis Bacon (1561-1626) comienza con una crítica a la lógica aristotélica estandarizada en el medioevo, y propone un método científico basado en la "inducción", de los casos concretos a leyes generales, principio ampliamente utilizado en la medicina; esta inducción la asocia con la observación para desarrollar la teoría de las formas en base a la "tabla de disposición de casos": presencia, ausencia y grados de comparación. 

John Locke (1632-1704) dedicó parte de su obra a la química y ala física, realizó estudios de medicina e incursionó en el campo político. Lo más relevante de su obra consiste en la categorización epistemológica a partir del dato experiencial, así establece los criterios de ideas: sensación, reflexión y mixtas; y los grados de conocimiento: intuitivo, demostrativo y sensible. Junto a éstos pensadores se encuentra la obra de George Berkeley (1685-1753) y David Hume (1711-1776). 

Con la ilustración en el siglo XVIII comienza una tendencia crítica que propugna una sociabilización de los conocimientos, y a la postre surgen nuevos pensadores con gran énfasis científico: Newton, Lavosier, Jenner y Voltaire, entre otros; así mismo, Augusto Comte (1798-1857) impulsa el "Positivismo" como culmen de las ciencias positivas, de la observación y experimentación; Laffite, Littre, Mill, Harckel y Espencer dan continuidad a esta escuela de corte experimental. 

Si bien al inicio del párrafo apuntamos la idea de sociabilización del conocimiento, esto surge debido a las ideas impulsadas inicialmente por el "humanismo utópico" de Tomás Moro, Campanella y Francis Bacon; posteriormente dio continuidad a estas ideas Henrí de Saint-Simon, Charles Fourier y Robert Owen, pero fue Karl Marx (1818-1883) quien desenmascaró la Europa industrial, elitista y con reminiscencias feudales, en donde el conocimiento, y en él las Ciencias de la Salud eran un privilegio de pocos. Si bien Marx no entregó un aporte filosófico directo a la Salud, su análisis y método descubrió una nueva perspectiva histórico-social en donde la no-persona, el "lumpe" tenía derechos, e indirectamente incidió en la sociablización de las ciencias; así en los pocos países socialistas que quedan la Salud es una prioridad, y su desarrollo supera las expectativas de los países pseudodesarrollados.  



La Ética Profesional 

La ética proviene del "ethos", de las costumbres, del entorno y de los principios morales que cómo normas convencionales rigen un estilo determinado de vida para la convivencia. En filosofía se habla de "ética normativa", que investiga el problema del bien y del mal, establece un código de contraste para la conducta e indica que aspiraciones son dignas, que conducta es buena y cual es el sentido de la vida; también se habla de "teoría de la moral", investiga la esencia, origen y desarrollo de la moral misma, tiene que ver más con la religión y con la historia; en este sentido a los futuros profesionales de la odontología les compete lo primero: "ética normativa", no obstante en la tipología existente se pueden encontrar diversas concepciones: aprobativas, autónomas, heterónoma, evolutiva, teológica, y hasta una ética sin moral (Adela de Cortina). 

Al margen de que si el bien es aprobado por otro, preestablecido, autónomo o heterónomo, para este caso concreto tendríamos que desarrollar algunas reflexiones más pragmáticas, desde una visión filosófica que parta con una axiología humana y con sentido común. 

En primer lugar, el profesional de la Salud en el área Odontológica tiene como sujeto de su trabajo profesional, académico y científico a la persona humana; esta realidad supone una actitud ética diferenciada, de donde se presupone la existencia de un código ético profesional -que lo desconozco- que entre otras cosas debe apuntar elementos vitales de corte Hipocrático. En segundo lugar, la Odontología debe ser una profesión de proexistencia solidaria, que supone una vocación de servicio a quienes poseen una dolencia, y que ante todo interés se debe curar. La irónica realidad nos propone un mundo profesional mercantil y comercializado, y hoy muchos profesionales de la Salud nos impelen a un dilema ético, pero la razón ética de la crisis de Salud entra en el marco de la administración pública ineficiente, y no en un ejercicio versus salario. Lo importante es que la supervivencia del profesional exige una dignidad, más aún cuando depende del Estado y cuando se sirve el pueblo. En resumidas cuentas la "necesidad" del paciente sufriente es el fin último que justifica la historicidad del profesional en Salud y la responsabilidad histórica de cara a la honestidad ética. 

Trabajar con personas humanas, supone admitir sus problemas personales, familiares y sociales, sus sentimientos, miedos y odios, dicho de otro modo, las circunstancias de su vida; y esta asunción debe reflejarse en el servicio "siempre atento" del Odontólogo y del Médico, ataráxico ante sus prejuicios y condiciones. Ser Odontólogo o Médico supone una vocación existencial más que un status quo y dinero, en donde el prójimo, el paciente condolente está ahí, y el profesional debe salir a su encuentro, y no esperar que el sufrimiento y el dolor tenga que manifestarse evidentemente por síntomas y signos del paroxismo patológico. 

La ética del Odontólogo supone un trato integral, desinteresado e igualitario sin discriminaciones de ninguna clase, guardando siempre la confidencialidad del paciente con sigilo; intentando ante todo prevenir el mal, y curar el sufrimiento, con responsabilidad y con todas las condiciones clínicas necesarias. 

Ser ético, es simplemente ser humano, utilizar la razón, el sentido común y la sensibilidad, seguir las intuiciones de la lógica; actualizarse profesionalmente para no caer en la decadencia del conformismo mediocre, y como decía un gran médico venezolano catedrático de la UCV a sus estudiantes: "hay que tener corazón de León, pie de plomo, vista de águila y manos de relojero". 


Epistemología para la etiología y el diagnóstico 

La epistemología ha sido y es la especialidad filosófica que trata el aspecto cognocitivo de la persona; dicho de otro modo, cómo conocemos y cómo se debe abordar la realidad. El debate a lo largo de la historia ha sido intenso, y cada filósofo en su discurso ha tenido una palabra que decir en este campo. La pregunta inicial era: ¿conocemos por el dato que nos aporta la realidad, o nosotros aportamos datos a la realidad?, es decir el problema era sobre objetividad y subjetividad. 

Los odontólogos y médicos tienen varias tareas delicadas, entre ellas diagnosticar y analizar las etiologías de ciertas patologías; tanto el diagnóstico como la etiología presentan ciertos problemas de índole epistemológico en tanto que interpretan signos y síntomas, hay una hermenéutica del dato dado, y si se interpreta mal el resultado puede ser un cadáver. En muchas lecciones clínicas hemos sido testigos de debates sobre diagnósticos y etiología, de dos razones encontradas, una salvaba al paciente y la otra lo mataba 

Entonces ¿hay algún criterio para no equivocarse epistemológicamente hablando?, posiblemente no hay nada absoluto, pero sí algunas recomendaciones prácticas. Como se trata de personas, que no admiten mucho espacio para el ensayo y error, es conveniente comenzar por no olvidarse del "asombro", no de nada por supuesto o sabido, las rutinas son peligrosas, en esto hay que ser algo socrático y partir del principio "sólo se que nada sé" y tratar todo con la misma intensidad, a veces lo simple se torna complejo; luego es prudente "problematizar" el dato, signo o síntoma, es decir establecer uno o más problemas; posteriormente "conceptualizar" categóricamente para tener mayores posibilidades y para obtener "soluciones" eficientes, eficaces, válidas y confiables, que aunque se parecen no son lo mismo. 

El odontólogo tiene un espectro muy definido donde trabajar, físicamente hablando la zona bucal y maxilofacial, con todas sus alcances, y cuenta con un acervo experiencial enorme, que va desde la enseñanza de sus catedráticos hasta su formación académica investigativa, no obstante esto no imposibilita errores fatales; ¿se pueden soslayar errores?, repetimos absolutamente no, pero se pueden prevenir desde el punto de vista actitudinal. 

La epistemología, en este caso, puede ser una advertencia que nos indica como abordar la problemática patológica en la persona humana, es importante indicar aquí que la fuente de conocimiento es un problema humano que interactúa con la realidad académica sistematizada en el conocimiento propio y en la experiencia personal, no obstante el dato del laboratorio, de la práctica experimental y del libro se minimizan ante el "mysterium" de la enfermedad, pero recordemos el adagio "no hay enfermedades, sino enfermos", cada paciente con su carga fisiológica, con su complejidad psicopatológica es un mundo a parte, las reglas, los procedimientos muchas veces se fragmentan ante el sui generis individual o personal; ante esto el odontólogo y el médico deben estar atentos, a no dejarse sorprender por el teoricismo, por la sabiduría de autoridad o por el descuido, recuerden la especificidad de cada paciente frente a la rutina gestáltica. 

En este sentido la epistemología nos propone dos vías de acceso que hay que conjugar muy bien, por un lado lo que "da" el paciente como dato real en su síntomas y signos, en sus categorías noxotáxicas anatonomclínicas, fisiopatológicas y etiopatológicas, y otra cosa es lo el Odontólogo conoce de ellos; el debate está entre la realidad y el conocimiento, entre lo histórico y lo teórico, ¿cómo integrar diáfanamente estas realidades? esta es una tarea indelegable que en la práctica el profesional enfrentará cada día. 

La epistemología también incluye como conocemos al paciente en su realidad holística-antropológica, anteriormente habíamos anotado esta unidad bio-psico-social de gran importancia para las Ciencias de la Salud; el problema es que en el paciente esta presencialmente una realidad compleja, cada persona siente diferente, interpreta diferente y actúa diferente, en él, el dato vital de la experiencia emotiva, sentimental y racional aflora de manera singular, cada uno es cada cuál, y no podemos encajonar a todos como expedientes en un mismo archivo; si la patología está yuxtapuesta a una realidad social o familiar crítica, todo se agudiza y se aglutina en una forma manifestativa diferente, así son las personas misteriosamente únicas. 

Si bien se hace odontología desde el consultorio como lugar categorial físico "ubi", también se hace odontología desde un lugar más sustancial y programático "Quid", esto quiere decir "desde-donde" se tiene que hacer odontología, cual debe ser la filosofía que subtienda la profesión, en nuestro medio, y en nuestro contexto, yo diría "desde una opción social" que no excluye la realización profesional para lograr mayores niveles de vida, sin olvidar un perenne "servicio social" a los más necesitados. 



Perspectiva Histórica de las Ciencias de la Salud: 

Tal como afirma el Dr. Mario Hernández Gavidia, parafraseando a Alejandro Mironi, en su obra "La Medicina en el Tiempo": "El tiempo de la medicina emerge desde la prehistoria, entre mitos, leyendas, sagas y creencias, la medicina era sólo una relación instintiva entre el sufrimiento y la posibilidad de aliviarlo. La medicina sufrió aceleraciones y retrasos, oscurantismos y lucideces, y del dogma se pasó a la comprobación, y de la abstracción a la experiencia". 

Siendo así, la enfermedad, el dolor y la muerte son tan antiguas como el hombre, como dice Theilard du Chardín: "Desde que nacemos somos adultos para sufrir y morir"; y desde tiempos inmemoriables la persona ha luchado para remediar y evitar tales dolencias. 

La medicina en Oriente, quizás sea el dato más antiguo sobre la ciencia; en estas culturas, surgen los primeros bocetos sobre la "etiología" en donde las personas descubren que alejando ciertos males que penetran en el organismo hay curación. Muchas veces las causas eran asociadas a fenómenos sobrenaturales, y el "curandero" era a su vez un artífice de la magia, del misticismo, brujo, chamán, etc; esto hace, que los primeros médicos se segregaran del grupo constituyendo una casta a parte, quienes interactuaban en el mundo mistérico y supramundano; estas cástas cuasi-sacerdotales transmitían sus conocimientos generacionalmente. Los primeros "médicos" empíricos observaron a los animales, cómo se lamían sus heridas, y así surgieron las primeras técnicas terapéuticas; a esto unieron prácticas mistéricas y mágicas para luchar con fuerzas del mal y demoníacas. 

Hacia el 4000 a.C. en la cultura Mesopotámica existían prácticas médicas; para el 1900 a.C. en el código de Hamurabi existían disposiciones legales y penales sobre el ejercicio de la medicina. En la cultura Egipcia, hay evidencias médicas en papiros que datan desde el 1700 a.C.; aquí se encuentran los fundamentos de la trilogía fundamental: "examen", "diagnóstico" y "tratamiento". Se utilizaban como fármacos la mirra, el azafrán y el opio, se prescribían ungüentos y píldoras. 

La cultura judía a partir del 1800 a.C. ya diseminada en Palestina, asumía que los males y enfermedades estaban relacionados con el pecado personal heredado hasta la cuarta generación; en todo caso, la curación era ejercida por las tribus sacerdotales, mediadores de la divinidad; la palabra médico aparece en la Biblia en varias citas (Gn.50,2; 2Cr.16,12; Job.13,4; Jer.8,22; Mt.9,12; Mc.5,26; Lc.4,23); lo mismo la palabra Medicina (Pr.3,8; 4,22; 12,18; Ez.30,21; Nah.3,19). La teología judía no concebía la existencia de un alma sana en un cuerpo enfermo; se daba importancia a la circunsición, prohibición de ingerir determinados elementos, abluciones o baños, etc; las patología mentales y epilepsias eran consideradas como posesiones satánicas. 

Llegando a la cultura griega nos encontramos a Hipócrates hacia el 1460 a.C.,a quien se le considera padre de la medicina por haber escrito el "Corpus Hipocraticum"; aquí encontramos aspectos fisiológicos, diagnósticos, pronósticos y lo terapéutico; Hipócrates sostiene que la persona es un ser psicofísico, propone además una concepción ética de la medicina "juramento hipocrático", define procedimientos médicos con sincronía: examen físico, percusión, auscultación e historia clínica; finalmente propone un listado de pronósticos patológicos y reconoce la capacidad del organismo para combatir la enfermedad. 

Hacia el siglo III a.C. florece la Escuela Médica de Alejandría, y con Hierófilo, heredero de la tradición hipocrática, comienzan las prácticas de disecciones públicas; afirma además que el cerebro es el órgano central del Sistema Nervioso; da el nombre de "duodeno" a la primera porción del intestino, y es de los primeros en estudiar el pulso cardíaco determinando su frecuencia. Junto a él, Erasistrato, describió las válvulas cardíacas, distinguió las venas de las arterias y los nervios motores sensitivos. 

En Roma, hacia el 200 d.C. Galeno de Pérgamo continúa los estudios de anatomía con animales debido a la prohibición de disecar cadáveres humanos, lo que le llevó a muchos errores; sin embargo, enunció el principio de que la alteración funcional deriva de una lesión orgánica; en su obra "El Arte Médico" se distinguen dos tipos de enfermedades elementales y orgánicas. 

El emperador Justiniano hacia el 529 d.C. clausura la academia de Atenas suprimiendo un foco del saber importante, ante esto surge la medicina en el Islam, quienes profundizaron en la química y en la medicina. La primera obra conocida de esta cultura es "La Pestilencia" que trata sobre un estudio de las enfermedades erosivas; también describe el cuadro clínico de la viruela y el sarampión, estableciendo su diagnóstico diferencial. Los árabes también realizan estudios toxicológicos sobre el efecto de venenos. Avisena, uno de los grandes pensadores escribe el "canon de la Medicina", en donde se encuentran aspectos científicos y éticos. 

A partir del siglo X, durante la Edad Media surgen en Europa varias universidades, no obstante los dominios dogmáticos de la iglesia y su inquisición hacen que el oscurantismo opaque el debate entre el dogma y la ciencia; hacia el 1400 se desarrollan tratados de "higiene pública", con cautela comienzan nuevamente las disecciones anatómicas. 

Con el Renacimiento a partir del siglo XVI comienzan ciertos giros científicos en Europa; la imprenta, la reforma protestante y las nuevas ideas filosóficas quiebran las verdades dogmáticas y se le da rienda suelta a la ciencia. Leonardo da Vinci comienza una nueva era anatómica-fisiológica y diseca más de treinta cadáveres de hombres y mujeres. Andrea de Salio comienza a practicar autópsias; Miguel Servet descubre la circulación pulmonar y impulsa la "lección clínica" desde la cama del paciente; Paracelso define al médico como un terapéuta; Marcelo Maltigi fundamenta la anatomía de los tejidos empleando el rudimentario primer microscopio. 

A mediados del siglo XIX el giro se agudiza y los avances cada vez son más significativos. Rudolf Virchow desarrolla avances importantísimos en el campo de la biología, trata el tema de la célula, perfecciona el método diagnóstico, establece la vinculación definitiva entre patología y clínica, y entre 1867 y 1885 realiza importantes intervenciones quirúrgicas extirpando tumores. 

Pasteur y Koch abren brecha en el campo de la microbiología; de los trabajos de Pasteur surgen tres grandes adelantos: la anticepcia, la patología bacteriológica y el tratamiento preventivo de enfermedades infecciosas. Roberto Koch comienza con la tinsión de bacterias, desarrolla los primeros cultivos, y descubre e identifica la tuberculosis, bibrio cólera e infecciones quirúrgicas. 

Con el siglo XX los avances son impresionantes a menos de un año se está renovando la fuente cognocitiva por medio de especialidades de especialidades; se incorpora la electrónica, la ingeniería y la informática; las ciencias biomédicas dan avances ilimitados. Comienzan a utilizarse los radioisótopos, rayos Beta y Gama en radioterapia. Surge en el campo de la electrónica aplicada los electroencefalogramas, electrocardiograma y electromiograma; se colocan marcapasos. En el campo de la bioquímica de fragmenta cada vez más los fisiológico y lo químico, vitaminas, minerales, enzimología, metabolismo, etc. son estudiadas y comprendidas cada vez más; en la genética los estudios del DNA ha llegado a límites insospechables de híbridos y hasta clonación. 

Hoy por hoy los criterios noxotáxicos: anatonomclínico, fisiopatológico y etiopatológico están bien definidos (Claude Bernard), las especialidades médicas cada vez se subdividen más mejorando en los tratamientos. En el campo de la farmacología los avances en las últimas décadas han sido increíbles; quimioterápicos, anticoagulantes, antibióticos e inmunización permiten salvar millones de vidas; las sintetizaciones de elementos y sustancias naturales y artificiales cada vez prestan más soluciones. 

Desde 1912 los bartitúricos, a partir del barbital han generado más de dos mil formas anestésicas y neurolécticos; las psico-drogas, antipsicóticos, antidepresivos y ansiolíticos derivados de la rawolfia, fenotiasinas y aloperidol son muestra de los avances. A inicios del siglo XX se comienzan a diversificar las bacterias, ya en 1928 Alexander Fleming a partir de las observaciones del hongo penicillium inventa la penicilina. Desde 1914 con los avances de Luis Agote en la sitratasión de la sangre comienzan las transfusiones sanguíneas, primero se descubre el sistema de grupos sanguíneos A,B,O, luego la primera guerra mundial facilita el campo de experimetación con resultados exitosos A mediados del siglo XX comienzan los antinflamatorios (indometasina); también por esta época surgen los anti tuberculosos, los antivirales, inmunología, anti neoplásicos, anti metabólicos, vitaminas, anti conceptivos, etc.. 

Hoy estamos en un espectro cuasi dominado, no obstante la ciencia médica no ha podido solucionar los efectos desbastadores de ciertas enfermedades SIDA y Cáncer, entre otras; pero los avances en trasplantes, microcirugías, y la tecnología apropiada han ampliado los horizontes de preservar la vida ante las adversidades, cada vez se conoce más, se supera más, se cura más y se salvan más vidas, pero a veces este es un privilegio del primer mundo. 

Si bien hemos abordado el tema histórico desde la perspectiva de la Salud en general con énfasis en la medicina, y si se quiere de una forma anecdótica, tendremos que suponer cierta analogía en el campo de la odontología, pero habría que decir algo específico sobre la práctica odontológica desde la perspectiva histórica-productiva, es decir, como actividad profesional social. 

Soslayando las visiones funcionalistas y asumiendo una postura desde la teoría crítica (Fleury Texeira, cit. MG/8-5-95) se puede tener una visión más real de la situación histórica de la odontología. 

En el contexto Latinoamericano las políticas dirigidas desde el primer mundo a inicios del siglo XX por medio del caudillismo y del militarismo, y luego en la década del 90 por medio de las políticas del Banco Mundial han desplazado los grandes problema de salud y educación, y si bien por momentos se ha integrado en algún discurso ha sido por cuestiones políticas, politizando partidariamente la salud y la educación. Una suposición fundamental que se ha de manejar, es que la odontología junto a Medicina han sido consideradas carreras elites. 

De hecho la historia de la práctica odontológica desde Mesopotamia en la antigüedad, hasta hace pocos años se ha configurado como un servicio elite; reyes, nobles, señores feudales y clérigos recibían una atención odontológica, mientras que los pobres y marginados no poseían este privilegio; según las evidencias arqueológicas hay considerables diferencias en los tratamientos bucales. Los estudios de Canelón en Venezuela (MG Op.Cit.) presentan evidencias de la llamada "odontología aristocrática". 

En 1842 aparece la primera facultad de odontología en América, concretamente en Baltimore, donde surgió una corriente opuesta a los empíricos, estableciendo el monopolio profesional como privilegio científico-tecnico.  

En este contexto monopólico que todavía prevalece en algunos estratos sociales latinoamericanos, las tres grandes revoluciones odontológicas: aplicación de anestesia, rol del fluor y la conceptualización de caries, son irónicamente desconocidas en muchos medios a los albores del siglo XX; ni siquiera la profilaxis ha llegado, cuanto menos los avances de la periodontales y tratamientos más complicados, en nuestro medio los "frenos" son un signo de poder adquisitivo. 

Sin embargo, algunos autores hablan de una "odontología en transición", la cual depende de cuatro factores: conocimiento de la problemática en salud bucal, posesión de técnicas y medios para modificarlo, cultura y valores de responsabilidad social y poder social para llevarlo a cabo; estos cuatro elementos suponen una formación curricular que apunte y apueste a esta convicción de solidaridad y de proexistencia profesional. 



Odontología: Perspectiva etimológica y valor semántico 

El problema del dolor, sufrimiento y muerte es un existencial humano que en cierta medida depende de factores endógenos o exógenos a la persona; con la salvedad circunstancial de la primera, la segunda es una responsabilidad que está en manos de profesionales de la salud.  

Los odontólogos como profesionales de la salud tienen un compromiso social e histórico a partir de un ámbito del espectro humano: la salud bucal. Sin llegar a los extremos estéticos, la operatividad bucal y su buen estado anatómico-fisiológico dependerán en buena medida de un odontólogo, o por lo menos de las indicaciones profilácticas de una generación anterior. 

Ahora bien, pretendemos en esta última parte abordar un enfoque semántico conceptual que de razones de la proyección histórica de la profesión, y también por simple curiosidad, y es que los que nos dedicamos a la filosofía nos interesa profundizar, inclusive hasta averiguar las raíces etimológicas. Si bien la palabra odontólogo está relacionada con: odouV = odous (gen.odontoV ) diente, punta, gancho, (apófisis de 2ª.vertebra), y con odontagwgon = odontagogon, dentista, o odontarga =odontarga, dentista, y con odontalgia = odontalgia, dolor de dientes, podemos deducir fácilmente la especificidad y ubicación de la profesión desde la perspectiva etimológica griega. 

Posiblemente el talante empirista inicial, hizo que esta profesión se segregara de la medicina y fuera concebida como un "oficio", en realidad esto no lo sé, habría que consultarle a un experto pero es una suposición lógica, frente a la pregunta de por qué la odontología no es una especialidad de la medicina, entre las cuatro clásicas: pediatría, cirugía, ginecología y medicina interna, o bien una sub-especialidad como la oftalmología, otorrinolaringología, etc. Lo extraño de esta realidad, es decir de su existencia profesional autónoma, puede venir de varios factores: el que ya mencionamos sobre el "oficio" o bien por la peculiaridad de estos "huesos" que en la historia de la paleontología antropológica han tenido vital importancia en el proceso evolutivo del primate al hommo sapiens. 

El sistema dental -si es que se puede llamar así- es la ventana existencial de supervivencia entre los alimentos y el organismo humano, y por años el odontólogo, ha poseído un discurso práctico (logos) sobre dicho sistema (odontos); y este discurso ha tenido y tiene ciertas responsabilidades profilácticas, curativas y reconstructivas, para que la persona pueda normalmente ingerir sus alimentos; en nuestras comunidades rurales y urbanomarginales existen muchos "inválidos o minusválidos dentales", existen muchos que sufren fuertes odontálgias terribles, y otros que presentan deficiencias de calcio y fluor, y se preparan para el estado de minusvalía dental, y aunque suene ridículo, así es, "minusválido", y no por las tendencias utilitaristas vamos a decir que no importa; el problema de la salud dental como carencia tiene a la base no sólo la falta de atención y recursos, sino también la falta de educación en higiene personal, lo que permite estigmatizar esta invalidez dental como un signo estético de la pobreza. 

En nuestro medio, las bocas destentadas son un signo de pobreza y de falta de recursos, y muchas veces los frenos signos de bienestar, y aunque no debería ser así, en muchos casos lo es, sin pretender generalizar. 

De todo lo anterior podemos deducir que el "logos" del odonto-logos tiene una responsabilidad que va más allá de la práctica clínica, tiene un deber pedagógico: educar en higiene y salud, y obviamente de sensibilizase ante aquellos que no puede acceder a los servicios sofisticados de la ortodoncia. 



Conclusión 

Quizás haya mucho más que decir desde la perspectiva filosófica a la odontológica, y ciertamente la odontología desde su parxis histórica tenga mucho que decir a la filosofía; no obstante, hemos intentado una reflexión mínima que posibilite en Ustedes cierta inquietud de no cerrar el horizonte odontológico al espacio del consultorio, y de descubrir el "más" que está en la apariencia del paciente, y en él, el "más" de su enfermedad, dolor y sufrimiento. 

El odontólogo de hoy está llamado a asumir nuevos retos profesionales y sociales de un nuevo siglo complejo, competitivo y globalizado, el reto de la actualización permanente, el reto de la persona humana y el reto de los sistemas endémicos están ahí esperando disgnósticos eficientes y praxis éticas. Finalmente se les pide que no defrauden a ésta Alma Mater, que ha tenido una misión histórica digna bajo ciertos principios filosóficos solidarios y humanistas; muchos profesionales se olvidan de este recinto cuando reciben un cartón elegante, y su nuevo status elimina la reminiscencias de la época universitaria, sólo la utilizan para enseñar con orgullo su lugar de egreso y para que no lo confundan con universidades de garage, ojalá también se acordaran para ayudarla profesional y materialmente. 

Muchas gracias.  



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