PROYECTO APOYO A LA REFORMA EN LA FORMACION DE MAESTROS DE EDUCACION BASICA MINED-GTZ EL SALVADOR

ESTUDIO NACIONAL SOBRE EL SISTEMA DE FORMACION INICIAL DE DOCENTES DE EDUCACION BASICA 1º Y 2º CICLOS

PARTE II

Dra. Ingrid Classen - Bauer
Christina Bollin
Rolando Balmore Pacheco

 

a A. LA REFORMA EDUCATIVA SALVADOREÑA 

Concientes de los problemas sociales y educativos descritos, y en respuesta a éstos, desde principios de la presente década el sistema educativo salvadoreño se encuentra inmerso en un proceso de reforma educativa, cuyos retos fundamentales lo constituyen: el mejoramiento de la calidad, el aumento de la cobertura, la modernización institucional y la formación en valores humanos, éticos y cívicos. Estos cuatro "ejes", como son llamados en la jerga de la Reforma, representan imperativos, que se transforman en demandas para el sistema educativo nacional. 

La búsqueda de respuestas y satisfactores a estas demandas, llevan a plantear para la Reforma Educativa los objetivos siguientes: 

  • Mejorar la calidad de la educación en sus diferentes niveles.
  • Aumentar la eficiencia, eficacia y equidad del sistema educativo.
  • Democratizar la educación ampliando los servicios educativos.
  • Crear nuevas modalidades de provisión de servicios y
  • Fortalecer la formación de valores humanos, éticos y cívicos.
 El mejoramiento de la calidad necesariamente pasa por revisar los procesos de formación del magisterio. Ninguna reforma educativa puede tener éxito si los recursos docentes no están adecuadamente formados para impulsar los cambios pretendidos. En ese sentido, la formación inicial de docentes debe estar en sintonía con la renovación pretendida. El desafío del mejoramiento de la calidad, no sólo requiere formar más maestros, sino la necesidad de mejorar la calidad de éstos. Se necesita un maestro con mayor capacidad, con más motivación y sobre todo con una nueva actitud de cara a las necesidades de la comunidad en la que le toque desenvolverse, un maestro con una formación centrada en el educando y sus problemas, no un maestro preocupado por la ciencia que enseña, la educación básica necesita un maestro "pedagogo", lo cual tampoco significa que no debe manejar el currículo, pero el énfasis de su formación no debe ser el dominio de éste, sino el conocimiento y la comprensión del que se forma. 

El maestro debe estar fuertemente comprometido con el desarrollo de la comunidad, ser y sentirse parte de ésta. Esto hace necesaria la formulación de una política descentralizada de formación docente, de manera que las instituciones formadoras estén muy próximas a las comunidades donde se requiere el recurso docente, así el estudiante de docencia no es extraído de su ambiente natural, durante su formación sigue siendo parte de su comunidad de origen, además debe estimularse en él la toma de conciencia de los problemas, necesidades y expectativas de su comunidad y la convicción de que sus servicios debe prestarlos donde mayormente sean requeridos. En este contexto es necesario reflexionar sobre la conveniencia de que la formación del maestro sea estrictamente de nivel superior, o si podría considerarse también la posibilidad de una formación a nivel medio para aquellos candidatos de las zonas rurales que se comprometan a trabajar en sus comunidades de origen. Esta medida podría acompañarse con becas completas y becas parciales que incentiven la participación de los jóvenes en los programas de formación docente. 

Actualmente el sistema de formación docente está siendo objeto de un amplio y profundo proceso de renovación curricular, cuyos resultados se espera estén listos para ser implementados a partir del próximo año en todas las instituciones formadoras de maestros. Dicha renovación comprende nuevos planes y programas de formación docente, no sólo para educación básica, sino también para el resto de niveles y modalidades educativas. 

El desafío de la cobertura implica la formación de maestros en la cantidad necesaria para atender la demanda educativa. Una sociedad, como la salvadoreña, cuya estructura etaria es sumamente ancha en la base, que arrastra una alta tasa de analfabetismo y déficit de cobertura de años atrás, principalmente en las zonas rurales, sumado al hecho de que por casi cinco años no se ha contado con promociones de docentes formados para educación básica, requiere necesariamente una revaloración de las metas de formación docente necesarias para atender la población demandante de la educación básica. El problema de la cobertura, en educación básica, tropieza con la falta de maestros formados para este nivel educativo. Desde 1991/92 en el país no se registran graduaciones de maestros de educación básica. Los Institutos Tecnológicos cierran a partir de 1989 el nuevo ingreso a las carreras docentes, consecuentemente a partir de este año no se registra ingreso a los cursos de Profesorado en Educación Básica, por lo que el sistema educativo, en los últimos años para atender la demanda estudiantil, ha tenido que recurrir a maestros formados para otro nivel educativo, principalmente maestros de educación media. 

El cierre de la formación docente en los Tecnológicos se debió, por una parte, a la deficiente preparación que se daba en estas instituciones, según revelaban las evaluaciones realizadas, y por otra parte, a la incapacidad del sistema educativo de absorber las numerosas promociones de maestros que en ese entonces se estaban formando. Sin tener una cifra al respecto, se sabe que existía un contingente significativo de maestros graduados que demandaban un empleo en el sistema educativo. La política de formación docente en la actualidad debe prever este último factor a fin de no incurrir en situaciones similares, lo que significa que en la determinación de la cantidad de maestros a formar deberá considerarse la disponibilidad presupuestaria que al respecto existe, a fin de no formar maestros para el desempleo. 

En los últimos años, si bien la demanda cuantitativa ha sido de alguna manera atendida, la problemática cualitativa del nivel se mantiene. No es sino, hasta finales del presente año, que se tendrá la primera promoción de maestros de educación básica después de cinco años de ausencia. Por lo tanto, la cualificación de los docentes exige esfuerzos y recursos significativos en materia de capacitación. Es necesario además que las promociones de maestros de educación básica que están por graduarse y las que vengan después sean oportunamente absorbidas por el sistema educativo. 

En cuanto al desafío de la modernización institucional, ésta demanda en términos de formación inicial de docentes, la generación de esquemas mentales y paradigmas renovadores, de una actitud que permitan al nuevo maestro conocer y entender que existen formas más eficaces y eficientes de gestión institucional, en las cuales él juega un rol sumamente importante. Al respecto en el país, y como una estrategia de la reforma educativa que se ejecuta, se ha iniciado recientemente la creación, implementación y funcionamiento de los "Consejos Directivos Escolares" en todas las instituciones estatales del país. Este organismo tiene sustento legal en la Ley de la Carrera Docente y está integrado por el Director del centro educativo, dos representantes de los maestros, tres representantes de los padres de familia y dos representantes de los alumnos. La vida escolar es lidereada por dicho Consejo, quien tiene como función fundamental "planificar, presupuestar y administrar los recursos destinados para el centro educativo por diferentes fuentes de financiamiento". Este nuevo modelo de gestión administrativa institucional, también demanda del maestro nuevas concepciones y una actitud renovada por sobre lo que tradicionalmente ha sido el estilo de gestión paternalista y verticalista que ha caracterizado la administración de las escuelas salvadoreñas. 

Finalmente, la formación en valores humanos y cívicos pretendidos por la reforma, también imponen un reto a la formación de los maestros. Dicha formación debe iniciarse en las aulas de formación docente, el currículo de la formación del nuevo maestro debe estar fuertemente impregnado de ese componente. Se requiere de un maestro suficientemente consciente del deber que le corresponde como orientador de las futuras generaciones, socialmente comprometido y con una actitud de respeto hacia el ser humano, hacia la naturaleza, hacia la equidad de género, hacia la democracia, hacia la sana convivencia, y hacia los sectores sociales más desprotegidos. El maestro debe vivir y proyectar estos valores, ser ejemplo y modelo para sus alumnos, pues sólo así el niño los conocerá, aceptará e imitará inconcientemente. En tal sentido, la educación debe constituirse en una respuesta a los problemas que afronta la sociedad salvadoreña: la pobreza, el fortalecimiento de la democracia, la consolidación de la paz y la inserción en el proceso de globalización. Problemas que se manifiestan en fenómenos concretos como el de las maras (pandillas juveniles), los niños huele pega, los niños de la calle, la violencia y desintegración familiar, la prostitución infantil, drogadicción y alcoholismo, delincuencia juvenil, entre otros. 

La concreción de este propósito demanda tomar medidas oportunas que puedan expresarse en los planes de formación docente a través de un currículo centrado en el alumno y en la formación integral del niño, de manera que se se propicie una alta preparación psicopedagógica del maestro. 


B. GESTION INSTITUCIONAL 

Las Instituciones formadoras de docentes. Naturaleza, estudiantes y graduados. 

En El Salvador, la formación sistemática de maestros con planes y programas, se inicia con la fundación de la primera escuela normal a mediados del siglo pasado. 

En 1924 una misión de profesores alemanes toma la dirección de esta primera escuela normal, quienes establecieron un plan de formación de maestros cuyo pensum se componía de dos bloque de asignaturas: las científicas y las pedagógicas. La entrega era eminentemente presencial y requería tiempo completo a los estudiantes durante los tres años que duraba la formación. Este esquema prevaleció en todas las instituciones formadoras de docentes hasta 1968. 

Con la reforma educativa de 1968 y con el propósito de que la formación de maestros respondiera a las exigencias de modernización de la enseñanza, de modo que los docentes fueran capaces de implementar la nueva doctrina educativa, se crea la Ciudad Normal Alberto Masferrer. Esta institución liderea la formación inicial y en servicio de los docentes salvadoreños hasta 1980. 

El desarrollo político de finales de la década de los setenta y la consecuente reducción del gasto público en educación, motivaron el cierre de Ciudad Normal en 1980, con lo que se potencia el deterioro de la formación de maestros y como consecuencia lógica la calidad de la educación en todos los niveles educativos. 

Con el cierre de la única institución formadora de maestros que había en el país, en 1981 se crean en algunos institutos tecnológicos los Departamentos de Pedagogía, los que asumen la responsabilidad de la preparación de los docentes. Sin embargo, evaluaciones realizadas indicaron que la implementación de la formación docente en los tecnológicos no fue muy exitosa, debido entre otros factores, a la naturaleza de éstos muy distinta a la de una institución formadora de maestros. Tómese en cuenta que los institutos tecnológicos fueron creados para la formación de profesionales en el campo de la ingeniería de la producción. 

Por lo anterior, y con el propósito de reorientar el sistema de formación de maestros, en 1989 el Ministerio de Educación toma la decisión de suspender el nuevo ingreso a las carreras de profesorado que se ofrecían en los institutos tecnológicos. 

Debe mencionarse que el cierre de las carreras de profesorado en los tecnológicos, significa también que el Estado deja de formar maestros, función que históricamente había asumido, por algunos períodos en forma exclusiva y en otros compartida con instituciones privadas. En la actualidad, es la Escuela Superior de Educación Física y Deportes de El Salvador, la única institución estatal que forma maestros, pero no para educación básica. 

En este momento son las universidades privadas las que ofrecen las carreras de profesorado, 32 a nivel nacional. Los planes y programas que se desarrollan en estos centros educativos no responden a una normativa nacional, lo que ha generado que cada institución forme maestros con enfoques, objetivos y metodologías diversas, los que en la mayoría de los casos no se ajustan a las necesidades de la sociedad salvadoreña. 

En 1994 se aprueba el Plan de Formación de Maestros de Educación Básica para 1º y 2º Ciclos (1º a 6º grados), cuyo diseño fue lidereado por el Ministerio de Educación, con la participación de las 32 instituciones educativas, que a esa fecha, formaban maestros para los diferentes niveles, modalidades y especialidades educativas (ninguna institución formaba maestros para educación básica en ese momento). 

De las 32 instituciones participantes, el Ministerio de Educación seleccionó y autorizó a siete para el desarrollo de este Plan, entre éstas a la Universidad de El Salvador, la única estatal existente en el país y la más antigua, y a seis instituciones privadas, éstas últimas distribuidas estratégicamente en las diferentes zonas geográficas del país. La Universidad de El Salvador, por motivaciones propias, no ha iniciado la ejecución del Plan. 

En la tabla siguiente se puede apreciar las instituciones formadoras de maestros, naturaleza y ubicación geográfica. 
 

TABLA B.10
INSTITUCIONES FORMADORAS DE MAESTROS DE EDUCACION BASICA EN EL SALVADOR. 1997.
 
 
 
NOMBRE
 
UBICACIÓN
 
SECTOR
 
TIPO
 1  
Instituto de Educación Superior "Ana Guerra de Jesus"
  Sto. Domingo
Depto. San Vicente
Privado
(Católico)
 Instituto Especializado
(No universitario)
2 Colegio de Educación Superior "El Espíritu Santo" 
San Salvador
Privado
(Católico)
Instituto Especializado
(No universitario)
3 Universidad de Sonsonate 
Sonsonate
Privada
(Laica)
Universitaria
4 Universidad Católica de Occidente 
Santa Ana
Privada
(Laica)
Universitaria
5 Universidad de Oriente 
San Miguel
Privada
(Laica)
Universitaria
6 Universidad "Francisco Gavidia"
San Salvador
Privada
(Laica)
Universitaria
FUENTE: Documentos oficiales del Ministerio de Educación. 
 

La formación de maestros de educación básica está en manos de instituciones privadas. La Ley de Educación Superior define a las instituciones privadas de educación superior, como entidades sin fines de lucro, lo que significa que las utilidades que se generen, deben ser invertidas en el mejoramiento y expansión de los servicios educativos ofrecidos por éstas, en proyectos de investigación y en programas de proyección social. 

  


TABLA B.11
MATRICULA DE ALUMNOS DEL PROFESORADO EN EDUCACION BASICA POR SEXO Y AÑO DE ESTUDIOS. 1997
 
 
 
NOMBRE
 
TOTAL
 
PRIMER AÑO
 
SEGUNDO AÑO
 
TERCER AÑO
  Instituto de Educación Superior "Ana Guerra de Jesús"  
 141
 26
 21
 94
2
Colegio de Educación Superior "El Espíritu Santo"
57
21
18
18
3
Universidad de Sonsonate
87
51
13
23
4
Universidad Católica de Occidente
70
19
51
-
5
Universidad de Oriente 
62
18
18
26
6
Universidad "Francisco Gavidia"
34
34
-
-
TOTAL
451
169
121
161
FUENTE: Instituciones Formadoras. 

  

Como se aprecia en la Tabla anterior, a nivel nacional, se tiene una matrícula de 451 estudiantes, de los cuales el 37% (169) están en Primer Año, el 27% (121) en Segundo Año y el 36% (161) en Tercer Año. De estos datos llama la atención la tendencia observada en algunas instituciones, en las cuales la matrícula del Profesorado en Educación Básica ha disminuido. Esto probablemente se deba a que los alumnos se han percatado de las mayores exigencias académicas y la también mayor duración de estos estudios, en relación a los otros planes de Profesorado, sin que esto represente beneficios adicionales en el escalafón magisterial y de remuneración en el trabajo. Este hecho lleva a insistir en la urgente necesidad de equilibrar las exigencias académicas y la duración de los estudios de las diferentes carreras de profesorado, de manera que éstas sean más competitivas entre si. 

Debe recordarse que en los últimos cinco años no han habido graduaciones de maestros formados para educación básica. Es hasta octubre de 1997 que se tuvo la primera promoción de maestros para este nivel (36 graduados), los que egresaron del Instituto de Educación Superior Ana Guerra de Jesús. 

La matrícula actual, de acuerdo a un estudio realizado el presente año por la Gesellschaft für Technische Zusammenarbeit (GTZ) GmbH, en el marco del Proyecto de Reforma al Sistema de Formación de Maestros en El Salvador, es insuficiente para atender la demanda natural de educación básica que presenta el sistema educativa salvadoreño. 

La falta de maestros formados para la educación básica, ha sido suplida por maestros con una formación distinta, principalmente con graduados para educación media, lo que en términos cuantitativos ha atendido los requerimientos docentes para este nivel educativo, pero con los consecuentes problemas cualitativos que genera el desempeño en un nivel distinto al de aquél para el cual han sido formados. 

Probablemente la baja matrícula del Profesorado en Educación Básica se deba al hecho de que hasta antes de marzo de 1996, existía una legislación educativa que subvaloraba salarialmente el ejercicio docente en educación básica, por sobre los que laboraban en educación media. Se agrega a esto, el que el Plan de Formación de Maestros de Educación Básica, impone mayores exigencias académicas y económicas, que el resto de planes de formación docente . 

El Plan de Educación Básica, a diferencia del resto de planes de formación docente, exige una práctica profesional durante todo el proceso de formación, lo que implica además de asistir a la jornada de clases regular, asistir a las escuelas de práctica en la otra jornada. La práctica profesional implica también hacer un trimestre intensivo al final de los tres años de formación. Por otra parte, la programación académica del Plan es sumamente rígida, el estudiante tiene que cursar obligatoriamente todas las asignaturas del ciclo (semestre), asimismo para cursar asignaturas de un ciclo, es prerrequisito haber aprobado todas las asignaturas del ciclo anterior. Tampoco es permitida la inscripción de asignaturas en segunda matrícula, por lo que quien reprueba una asignatura tiene necesariamente que dejar la carrera. 

Por otra parte, los requerimientos exigidos por el Ministerio de Educación a las instituciones formadoras para su autorización, eleva los costos de la carrera, lo que redunda en cuotas de escolaridad más altas que las del resto de carreras docentes. El Ministerio de Educación exige a las instituciones formadoras la contratación de docentes a tiempo completo, la celebración de convenios de cooperación con escuelas de educación básica para garantizar la realización de las prácticas profesionales, la contratación de un coordinador de carrera, requerimientos en cuanto a calidad de infraestructura, bibliografía especializada y recursos didácticos. 

Estos factores, probablemente, han contribuido a hacer poco atractivos los estudios de Profesorado en Educación Básica, cuyo síntoma principal se manifiesta en las bajas matrículas que experimenta la carrera y en la tendencia decreciente de las mismas en algunas instituciones. 


2. Antecedentes 
 

Con la implementación, en 1994, del Plan de Formación de Maestros de Educación Básica para 1º y 2º Ciclos, se inició la renovación curricular en la formación de docentes. Este Plan se encuentra actualmente en etapa de validación en 6 instituciones de educación superior. 

En 1995, la Comisión de Educación, Ciencia y Desarrollo recomendó , entre otros aspectos, hacer extensiva esta acción al resto de planes de formación docente, debido a que éstos son ejecutados en diferentes instituciones con enfoques y currículos distintos, lo cual genera una formación de maestros con perfiles no ajustados a las necesidades de la sociedad salvadoreña. Esto se debió principalmente a la inexistencia de una normativa nacional en esta materia. 

Es así como en los Lineamientos del Plan Decenal de la Reforma Educativa en Marcha, como un componente del Eje de Mejoramiento de la Calidad, se incorpora el diseño e implementación de un Sistema Nacional de Formación de Maestros para los distintos niveles, modalidades y especialidades del sistema educativo nacional. 

Por otra parte, la Ley de Educación Superior, aprobada a finales de 1995, establece que los planes y programas para la formación de los maestros de los niveles y modalidades educativas serán determinados por el Ministerio de Educación. 

Para dar cumplimiento a este mandato, a partir de 1996, la Dirección Nacional de Educación Superior, en estrecha coordinación con la Dirección Nacional de Educación, asumió la responsabilidad de liderear el proceso de diseño e implementación de los planes y programas de formación docente. Con este propósito se conformó la Comisión de Formación Docente, integrada por profesionales de ambas Direcciones. 

A esta Comisión se le encomendó la preparación de los lineamientos para orientar la reforma curricular de los planes y programas de formación docente. Esta tarea se concretó en septiembre de 1996, con la presentación del documento "Lineamientos para el Diseño e Implementación del Plan Nacional de Formación de Maestros" a los Rectores, Decanos y Directores de la instituciones formadoras. 

Este documento establece las bases filosóficas, sociológicas, psicológicas y pedagógicas para la formulación e implementación de los planes y programas de formación docente de los distintos niveles, modalidades y especialidades educativas, incluyendo el de educación básica. 

Sobre la base de estos lineamientos, un equipo de consultores nacionales independientes, elaboró una propuesta inicial de planes y programas, los cuales fueron validados con profesionales de las 32 instituciones de educación superior que desarrollan planes de formación docente. 

A partir de las observaciones obtenidas en la validación, se elaboró la primera versión de los planes y programas donde se plasman las reformas curriculares en la formación de docentes. Actualmente, un nuevo equipo de consultores contratados por el Ministerio de Educación trabaja en la preparación final de los planes y programas de formación docente. 



3. Marco Legal 

La base legal que sustenta la formación de docentes se encuentra contenida en la Constitución de la República, Ley General de Educación, Ley de Educación Superior, Ley de la Carrera Docente y otras disposiciones jurídicas. 
La Constitución de la República establece que " el Estado podrá tomar a su cargo, de manera exclusiva, la formación del magisterio " (Art. 57 ) y "que para ejercer la docencia se requiere acreditar capacidad en la forma que la Ley disponga" (Art. 60). 
La Ley General de Educación, en su artículo 86 estipula que el Ministerio de Educación coordinará la formación de docentes para los distintos niveles, modalidades y especialidades del sistema educativo nacional y velará por las condiciones de las instituciones que la impartan. 
Por su parte, la Ley de Educación Superior contempla que los planes y programas para formar maestros, sus exigencias académicas y los requerimientos mínimos para ofrecerlos, serán determinados por el Ministerio de Educación, por lo que ninguna institución de educación superior podrá ofrecer dichos planes sin la autorización de éste (Art. 57). 
En la misma se especifica que los planes de estudio para la obtención del grado de Profesorado deben tener una duración no menor de tres años y una exigencia académica mínima de 96 unidades valorativas (Art. 8). 
Por último, la Ley de la Carrera Docente, en lo relativo a la formación de maestros, establece los objetivos de ésta y los requisitos de formación para el ejercicio docente de profesionales sin título pedagógico. 



4. Políticas en la Formación de Maestros 
 

En el Plan de Formación de Maestros de Educación Básica se establecen las políticas para la formación de maestros de este nivel educativo. Se indica en el referido Plan, que la formación del docente debe ser concordante con los fines, objetivos, principios y fundamentos de la educación nacional y en especial de la educación básica. También, a manera de política se propone el desarrollo, por parte de los centros de formación, de sistemas de selección de aspirantes a estudiar para maestros, en los cuales se tome en cuenta la vocación y aptitud para el desempeño docente. 

Es importante señalar, que como una política expresa en el citado Plan se establece la necesidad de cuantificar los requerimientos de maestros, con base en un diagnóstico de la demanda real del sistema educativo. Se advierte en la política una intención eminentemente cuantitativa sobre el número de docentes que requiere el nivel educativo, dejándose sin atención los requerimientos cualitativos que demanda un docente de educación básica. A manera de política se establece también la creación de una normativa para la autorización de instituciones que ofrecerán la carrera de Profesorado de Educación Básica, a fin de no generar una sobre oferta. 

Otro aspecto importante, establecido en las políticas de formación de maestros de educación básica, es el ofrecimiento de una formación descentralizada, de modo que el futuro maestro no sea extraído de su ambiente natural y se estimule en él una actitud positiva y comprometida con los problemas de su entorno socio cultural, lo mismo que el deseo de trabajar en donde más se necesitan sus servicios. 

Finalmente, la política de formación docente para educación básica contempla como obligatoria y única la entrega didáctica con metodología presencial y de estudios a tiempo completo. Esto no es concordante con la realidad económica y social del estudiante de docencia salvadoreño, quien en muchos casos se ve en la necesidad de combinar sus estudios con actividades laborales que le reporten ingresos económicos para poder sufragar los costos de su formación universitaria. Esta es una política válida únicamente para la formación de maestros de educación básica. 

En el mismo documento, bajo el título de Orientaciones Metodológicas para la Formación de Maestros de Educación Básica, se establece que el proceso de formación de maestros debe realizarse teniendo presente las siguientes orientaciones: formar maestros plenamente capacitados y calificados, que conozcan la vida nacional y sean capaces de impartir una educación básica relevante; desarrollar el currículo centrado en el educando, la comunidad, la investigación, la teoría práctica y el uso de tecnología apropiada; relacionar al estudiante durante todo el proceso de formación, con el medio escolar real; establecer un ambiente institucional fundamentado en los principios democráticos, de modo que se estimule esa forma de relación social entre maestros y estudiantes; así como que las instituciones formadoras establezcan una estrecha relación con los centros de educación básica, a fin de lograr un ambiente de cooperación, para el éxito del proceso de formación. 

En el Plan de Formación de Maestros de Educación Básica, se establecen también las atribuciones en materia de formación de maestros de educación básica, tanto para el Ministerio de Educación como para las instituciones formadoras. 

En materia de formación de maestros, corresponde al Ministerio de Educación: crear instituciones públicas para formar maestros, cuando éste lo considere necesario; autorizar para que formen maestros a aquellas instituciones que reúnan los requisitos establecidos por el Ministerio de Educación; proporcionar asistencia técnica a las instituciones formadoras que lo soliciten; y velar porque la formación de maestros se realice conforme lo establecido en el Plan. También, amparado en un mandato establecido en la Constitución de la República, el Ministerio de Educación tiene la potestad de tomar a su cargo, de manera exclusiva, la formación del magisterio cuando lo considere necesario. 

En cuanto a las instituciones formadoras se le confieren como atribuciones : elaborar los programas de estudio para cada asignatura, el sistema de evaluación de los aprendizajes y el plan de práctica docente, de acuerdo con los lineamientos dados por el Ministerio de Educación y someterlos a la aprobación de éste; atender prioritariamente la formación de maestros para las escuelas rurales; programar por lo menos dos jornadas anuales de capacitación de los docentes formadores; colaborar con el Ministerio de Educación en la evaluación permanente del proceso de formación; admitir como estudiantes de docencia únicamente a personas que además de tener el nivel académico exigido por la ley para ingresar a la educación superior, posean cualidades morales, intelectuales, físicas y de personalidad, que ofrezcan condiciones propiciar para su desarrollo y fortalecimiento durante el proceso de formación. Finalmente, en Plan de Formación se establece como atribución de la institución formadora, el contratar con docentes formadores calificados para enseñar en educación superior, a tiempo completo y dispuestos a renovar su experiencia docente anualmente. 

El documento en mención, estipula que el incumplimiento de los requisitos y atribuciones por parte de las instituciones formadoras, da derecho al Ministerio de Educación para proceder a la cancelación de la autorización para el ofrecimiento de la carrera. 

En resumen, el análisis de las políticas, estrategias metodológicas y atribuciones en materia de formación de maestros de educación básica, permite determinar que en la formación de estos maestros el Estado, a través del Ministerio de Educación, tiene una fuerte presencia que se manifiesta en la imposición de una normativa, si se quiere muy prescriptiva sobre el proceso mismo de la formación. Este rol normativo y prescriptivo es respaldado incluso por las leyes del sector educativo y por la misma Constitución de la República. Las instituciones formadoras, tienen muy poco margen de acción y espacio para el desarrollo de estrategias creativas e innovadoras en materia de formación docente. 


5. Estructura orgánica interna y relación con unidades desconcentradas de educación 

  

Estructura interna : 

Es difícil hablar de una estructura interna común de las seis instituciones formadoras, pero lo que se puede observar es que en las de tipo universitario, el Rector es quien define la política general de la Universidad y es además quien la representa legalmente. Las Universidades cuentan también un Decano responsable de las carreras de formación docente. Además tienen un coordinador de la formación docente (en un caso esta función es asumida por el Vicedecano). Por supuesto tienen también un responsable administrativo. 

Los dos institutos superiores sólo ofrecen la carrera de Profesorado en Educación Básica. En ambos casos la Directora dirige y coordina la formación docente. 

Relaciones entre las instituciones formadoras y las escuelas de práctica: 

Las seis instituciones (cuatro universidades, dos institutos superiores) indican que hay convenios de cooperación mutua entre ellas y las escuelas de práctica, a fin de garantizar la calidad y permanencia de la práctica profesional. Se preguntó sobre los beneficios que rinden a ellas mismas y a las escuelas, respondiendo de la manera siguiente: 

Beneficios para la institución formadora: Lo importante es el origen del convenio, es decir la posibilidad para los estudiantes de hacer sus prácticas profesionales indispensables para seguir con la carrera; cuatro añaden en este contexto, que además de dar esta posibilidad las escuelas facilitan y apoyan la formación y experiencia práctica del estudiante de docencia. 

Beneficios para la escuela de prácticas: Lo que apuntan casi todas las instituciones es el aporte de los estudiantes mismos, es decir representan personal calificado adicional, ayudan a desarrollar planes o preparen material didáctico y apoyan en general las actividades de la vida escolar. Además se encuentra indicado, que en algunas instituciones ofrecen becas a docentes, les brindan acceso a su biblioteca y les dan capacitaciones. 

  


6. La cantidad y las fuentes de los recursos financieros y materiales 
 

La cantidad y las fuentes de los recursos financieros y materiales : 

De las seis instituciones, las cuatro universitarias expresan que son las cuotas de escolaridad y matrícula de sus alumnos la principal fuente de ingresos con que cuentan. La venta de servicios profesionales también es señalada como una fuente más o menos importante de ingresos en estas instituciones. 

Al contrario, para los dos institutos superiores las cuotas de alumnos son de menor importancia (poco y muy poco), ellos se financian sobre todo con el apoyo de su congregación religiosa en conjunto con los colegios a los cuales son vinculados. Uno de ellos también recibió un apoyo muy importante de parte de Adveniat. 

En cuanto al valor de su infraestructura, equipo y mobiliario las cuatro instituciones indican totales entre 320,000 colones y 44 Millones de colones. No se indica si estos recursos se refieren solamente a los utilizados en la formación de maestros de educación básica o si éstos son compartidos con otras carreras. 

  • Las características profesionales y laborales de los docentes formadores
  • Los títulos profesionales de los docentes : 
    Todas juntas las seis instituciones han empleado 69 docentes, entre ellos 26 mujeres y 43 hombres. 12 de ellos tienen el título de profesor, 52 lo de Licenciado y 5 lo de Master. De este resulta que la mayor parte de los docente cuenta con una Licenciatura y que se emplea más hombres que mujeres. No se observan notables diferencias en cuanto al sexo y el título profesional entre los docentes de ambos tipos de institución. Sin embargo, hay que destacar que el grado de maestría en los docentes prevalece en las universidades por sobre los institutos superiores. 

    La forma de contratación de los docentes : 

    La mayoría de los docentes en las seis instituciones formadoras trabaja a hora-clases (47 de 69 mencionados consultados) y 19 empleados a tiempo completo. Sólo dos instituciones, un instituto superior y una universidad tienen uno o dos empleados a medio tiempo. 

    Prestaciones laborales y sociales : 

    Uno de los institutos superiores no respondió a esta pregunta, mientras que en las restantes instituciones se menciona que brindan generalmente el seguro social y/o seguro de vida. En una de las instituciones investigadas, el beneficio del seguro social se limita a los docentes contratados a tiempo completo. Una dispone de un club recreativo para sus empleado. Cuatro de las instituciones manifiestan pagar vacaciones y ofrecer capacitaciones a sus docentes. Sólo una indicó que ofrece un aguinaldo y una indemnización a los formadores. 

    Salarios de los docentes : 

    En cuatro de las seis instituciones se paga un salario de 5,000 colones ( $570 ) a los docentes a tiempo completo, en una 3,500 y en otra 6,000 colones. El valor de la hora clase en las instituciones formadoras oscila entre 40 y 60 colones. El promedio de los salarios indicados para un docente a medio tiempo es de 2,500 colones. 
     

  • Mecanismos y criterios de selección e ingreso a las instituciones
Los mecanismos y criterios establecidos por las instituciones : 

Con la excepción de una universidad que expresa que no hay requisito de admisión adicional al bachillerato, las otras cinco manifiestan contar con sistemas de selección y admisión a la carrera de Profesorado en Educación Básica. Estos sistemas difieren entre una y otra institución, sin embargo pueden señalarse como criterios comunes: el control de la personalidad, de las habilidades y aptitudes, lo que en la mayoría de las instituciones se hace por una medio de una entrevista. Pero también figuran tests de conocimientos, la solvencia económica y la participación en un curso pre universitario. 
Los mecanismos de admisión que tuvieron que pasar los estudiantes actuales: 

Lo que resulta al respecto de la encuesta de los estudiantes, muestra que no sólo los mecanismos varían entre las instituciones, sino que también dentro de la misma institución los mecanismos no son los mismos. 

La siguiente tabla muestra las pruebas de selección aplicados a los aspirantes a los cursos de docencia en educación básica y la cantidad de éstos que se sometieron a las mismas. 
 
 
Mecanismos de selección
Cantidad de estudiantes que pasaron esta prueba
Test de aptitudes
166
Entrevista
141
Prueba de conocimiento
146
Test psicológico
113
Conocimientos sociales y naturales
56
  

Lo que se puede concluir sobre este aspecto es que las instituciones formadoras de maestros, no tienen suficientemente consolidados sus sistemas y procesos de selección de estudiantes y que únicamente aplican algunas pruebas para satisfacer el requerimiento que les exige el Ministerio de Educación en este sentido. Por otra parte, la baja demanda de estudiantes que se observa en esta carrera no permite desarrollar auténticos procesos de selección. 

9. Características sociales y motivacionales de los alumnos matriculados en los centros de formación docente. 
Al preguntar a los estudiantes por las motivaciones que tuvieron para escoger la carrera de profesorado de educación básica, se obtuvieron los resultados siguientes: 

  • Ayudar a la sociedad: 149 = 39.9%
  • Dar una buena Educación: 12
  • Dignifica a la persona: 11
  • Trabajar con niños: 185 = 49.6%
  • La carrera es corta: 5
  • Otras: 10
 Obviamente la motivación más importante es el trabajar con niños, pero también el aspecto de ayudar a la sociedad parece motivar a los estudiantes. 

También preguntamos por posibles razones para dejar la carrera, sin proponer ninguna opción de respuesta. De allí salió que la falta de recursos económicos es la razón más importante. Le sigue como razón el padecer una enfermedad. Aunque no estaba previsto en la pregunta, algunos (39 de 349 respuestas) destacaron que no dejarían la carrera por ningún motivo, lo que muestra una motivación bastante fuerte por seguir sus estudios. Por otra parte, este tipo de motivaciones no se relacionan con el sexo, el estado civil, la vocación o los ingresos de los padres. 

Otro aspecto importante lo constituye, que los estudiantes se sienten altamente identificados con el trabajo pedagógico, pues al preguntarles, si en caso de seguir estudiando después de ser graduados como maestros, elegirían otra carrera del área educativa, un 72.4% de los estudiantes consultados expresó que si deseaba seguir otra carrera pedagógica. 
 
10. El perfil personal del estudiante 

Como en otros países, la carrera de maestro para educación básica atrae mucho más a las mujeres que a los hombres, un 89.5% de los que respondieron a la pregunta que exploraba el sexo de los encuestados, pertenecen al sexo femenino (291 de 325). La participación femenina es aún mayor en los dos institutos superiores católicos, para el caso en el Colegio de Educación Superior "El Espíritu Santo" el 94.2% de los encuestados son del sexo femenino, y en el Instituto de Educación Superior "Ana Guerra de Jesús" el 100% . 

En cuanto al estado civil de los encuestados, la gran mayoría de los estudiantes del Profesorado en Educación Básica son solteros (88.5%) y laicos (82.5%). 

Con respecto a la edad de los estudiantes el 85.1% tienen edades que oscilan entre los 19 y 28 años. 

En relación al lugar de origen de los estudiantes, de acuerdo con lo expresado por los encuestados, se puede observar un equilibrio entre los que procedentes de la zona rural y los que proceden de la zona urbana : 153 de 314 indicaron que son originarios de una zona urbana, 161 que provienen de una zona urbana. Se puede destacar, sin embargo, que este equilibrio no representa la situación en cada una de las instituciones, ya que sobre todo en el Instituto "Ana Guerra de Jesús", en el departamento de San Vicente sólo 2 indicaron ser originarios de la ciudad, frente a 72 del campo. En las otras instituciones prevalecen los estudiantes provenientes de la ciudad, sobre todo en la Universidad de Sonsonate donde sólo 13 de 71 vienen del área rural. 
El equilibrio que se observa en cuanto al origen de los estudiantes no se se manifiesta en lo relativo al actual lugar de residencia : 230 de 325 (70.7%) expresaron vivir en una zona urbana. Este resultado podría ser determinado por el hecho que las instituciones formadoras se encuentran en las ciudades. Habrá que esperar si este traslado del campo a la ciudad, no se expresa posteriormente en una también preferencia por el trabajo en una ciudad. 

En la tabla siguiente se puede apreciar la cantidad de alumnos de cada centro de formación, por el lugar de orígen y el lugar de vivienda actual. 

Lugar de Orígen (Campo o Ciudad) y Lugar de Vivienda actual de los Estudiantes del profesorado en educacion basicapor Institución Formadora

 
 
Institución
Lugar de Orígen
Lugar de Vivencia actual
 
Campo 
Ciudad
s.r.
Campo
Ciudad
s.r.
Univ. Católica de Occidente
11
25
1
7
31
1
Universidad de Sonsonate
13
58
3
10
64
0
Universidad Francisco Gavidia
12
15
0
11
16
0
Universidad de Oriente
25
28
0
27
26
0
Instituto Superior "El Espíritu Santo"
20
33
1
9
43
0
Instituto Superior "Ana Guerra de Jesús"
72
2
8
31
50
4
Total
153
161
13
95
230
5
  

Otro aspecto relevante del perfil personal del estudiante del Profesorado en Educación Básica, es que en general, éstos provienen de familias de escasos recursos económicos : de los 317 que respondieron a la pregunta sobre el ingreso de sus padres, sólo 32 indicaron que sus padres tienen un ingreso superior a los 3,000 colones. 

A pesar de los limitados recursos económicos de las familias de estos estudiantes, sólo una 55 de ellos expreso que realiza un trabajo remunerado, la mayoría de éstos se desempeñan ya en una actividad de tipo pedagógico (sobre todo como maestros de educación básica, como asistentes de docentes, entre otros puestos). 
  



11. Recursos bibliográficos de las instituciones formadoras. 
 

Al explorar con los estudiantes la percepción que ellos tienen con respecto a los recursos bibliográficos de sus respectivas instituciones, se pudo constatar lo siguiente : 

CÓMO EVALUAN LOS ESTUDIANTES LA BIBLIOGRAFÍA DE SU INSTITUCIÓN FORMADORA
 
 
Institución 
Cantidad
Calidad
 
Sufici-ente
Poca
Muy poca
s.r.
Actualizada
No actualizada
s.r.
Universidad Católica de Occidente
4
22
13
0
21
17
1
Universidad de Sonsonate
19
35
17
3
47
27
1
Universidad Francisco Gavidia
5
12
10
0
17
9
1
Universidad de Oriente
5
30
17
1
32
15
6
Instituto Superior "El Espíritu Santo"
29
13
9
3
46
4
4
Instituto Superior "Ana Guerra de Jesús"
31
45
8
1
59
13
13
  
Los datos de la tabla anterior revelan que la percepción de los estudiantes del Profesorado en Educación Básica en cuanto a los recursos bibliográficos de las instituciones formadoras no es satisfactorio sobre todo en cuanto a su cantidad, a excepción de los estudiantes del Colegio de Educación Superior "El Espíritu Santo", quienes en su mayoría consideran que la cantidad de bibliografía existente en la institución es suficiente. En cuanto a la calidad de la bibliografía, la mayoría de los estudiantes consultados de las diferentes instituciones manifestaron que ésta es actualizada. 

12. Expectativas de los estudiantes de Profesorado 

Al consultar a los estudiantes del Profesorado en Educación Básica sobre lo que piensan acerca de la remuneración de la profesión docente, en su mayoría éstos respondieron (71.4% de los 332 encuestados) que no es bien pagada, mientras que el 9.0% responden que sí. 

Los porcentajes anteriores contrastan con la alta valoración que los estudiantes manifiestan tener en cuanto al prestigio (76.7%) y futuro (83.6%) de la profesión docente. Sólo un 11.8% y 3.6% respectivamente subvaloraron el prestigio y futuro de esta carrera. 

Asimismo, al consultarlos sobre la problemática educativa del país, los estudiantes expresaron que ésta la ven sobre todo vinculada al maestro, muy por debajo le atribuyen la responsabilidad al Gobierno. Al respecto véase la tabla siguiente : 

OPINION DE LOS ESTUDIANTES DEL PROFESORADO EN EDUCACION BASICA CON RESPECTO AL ALEMENTO MOTIVADOR DE LOS PROBLEMAS EDUCATIVOS DEL PAIS
 
 
Problemática
Cantidad de estudiantes
Reforma educativa
27
Gobierno
41
Maestros
119
Guerra
7
Desintegración familiar
29
Delincuencia
19
Falta de orientación
1
Otros
68
Sin respuesta
56
  

El hecho de que la mayoría de los encuestados señala a los maestros como la causa principal de la problemática educativa nacional, también subraya sus motivaciones para estudiar esta carrera, al considerar que formándose como maestro y trabajando en esta profesión pueden contribuir a resolver los problemas de la sociedad y sobre todo de la niñez salvadoreña. 

En el mismo sentido, los estudiantes recomiendan que el Ministerio de Educación para mejorar la formación de maestros debe dar capacitación a los docentes en servicio (105), apoyar a las instituciones formadoras de maestros (80) y mejorar las escuelas y el currículo (33). 

  • Expectativa sobre zona de trabajo y tipo de escuela.
Al consultar a los estudiantes sobre la disponibilidad de trabajar en el campo al finalizar su carrera : 233 (73.0%) de los 319 que nos dieron una respuesta al respecto expresaron que preferirían trabajar en el campo o que les daba igual. En cuanto a las estudiantes religiosas debe destacarse que la mayoría de éstas expresan no tiene preferencia por una zona en particular. Sería sumamente interesante dar un seguimiento a estos graduados para ver si efectivamente son consecuentes con lo que expresan llegado del momento de tomar un empleo, así como conocer cuánto tiempo están dispuestos a seguir trabajando en el campo. 

La motivación más importante que indicaron por querer trabajar en el campo es que allí es donde existe la mayor necesidad de maestros. Al contrario de los que indican su preferencia por el trabajo en la ciudad, quienes expresan como motivación las facilidades de trabajo que brinda la ciudad. 

No sólo queríamos saber la zona donde quieren trabajar los futuros maestros, sino también el tipo de escuela: aquí la cantidad de estudiantes sin preferencias es muy alta (122 de 368 ). Estos manifestaron que lo importante para ellos es enseñar y que no les importa el tipo de escuela donde lo hicieran. Por el contrario 122 de los estudiantes encuestados (33.2%) prefieren una escuela pública tradicional, 55 una escuela parroquial, 40 una escuela EDUCO y 21 una escuela privada. Los argumentos muestran que la preferencia por trabajar en el sector público tradicional es la estabilidad vinculada a una plaza en este tipo de escuela. Se destaca que son muy pocos los que quieren trabajar en el sector privado. En cuanto a las escuelas EDUCO parece que los estudiantes expresan mucha inseguridad sobre las condiciones de trabajo que les esperan allí. Finalmente, la gran parte de los estudiantes que prefiere trabajar en una escuela parroquial son religiosas. 

También se exploró con los estudiantes encuestados si creen que van a encontrar trabajo en su profesión inmediatamente después de graduarse. La mayoría cree que si (120 de 322 respuestas), mientras que el 87 lo dudan mucho. Lo que llama la atención es que también 115 no se deciden entre las dos opciones. 

Finalmente, al consultar a los estudiantes sobre el salario que esperan devengar trabajando como maestros, el 31.3% indica un monto de entre 2,000 y 3,000 colones, lo cual corresponde al escalafón real. Mucho más grande es el número de estudiantes que espera un salario entre 1,000 y 4,000 (59.0%). Un 22.0% no espera ningún salario (en esta categoría se ubican las estudiantes religiosas), un 14.5 % no contesta. 

14. Relación oferta de egresados y demanda del mercado laboral. 

Desde una perspectiva eminentemente demográfica, es obvio que existe una necesidad casi generalizada en todo el país, de maestros para atender la demanda natural que genera el crecimiento de la población en edad escolar. En la Tabla siguiente se puede apreciar la estimación de la matrícula de nuevo ingreso por departamentos requerida en 1998 para el Profesorado en Educación Básica a fin de dar una cobertura del cien por ciento de la población de 7 a 12 años al año 2001 (más la población en extra edad) del 1º al 6º Grados. 

  


TABLA A. 12
MATRICULA DE NUEVO INGRESO POR DEPARTAMENTO PARA ATENDER LA NECESIDAD DE MAESTROS DE EDUCACION BASICA PARA 1º Y 2º CICLOS. 1997

  
 

 
DEPARTAMENTO
 
NUEVO INGRESO 1998
Santa Ana
163
Sonsonate
754
Ahuchapán
499
Usulután
0
La Unión
226
Morazán
57
San Miguel
14
San Vicente
0
La Paz
221
Cabañas
108
San Salvador
1,375
La Libertad
559
Cuscatlán
131
Chalatenango
0
TOTAL
4,107
  

Como se aprecia en la Tabla anterior, del total de nuevos maestros que se necesitan para el año 2001, que corresponde a igual número de estudiantes de nuevo ingreso requeridos para 1998, se destacan con mayor demanda los departamentos de San Salvador, La Libertad y Ahuchapán. Por el contrario, los departamentos de Usulután, San Vicente y Chalatenango no presentan necesidades de maestros para educación básica durante el presente quinquenio, según la estimación realizada. 

Estos datos son totalmente contrastantes con los correspondientes a la matrícula que se registra en la actualidad en las seis instituciones que forman maestros para educación básica. En 1997 se cuenta con una matrícula nacional de 161 estudiantes de Profesorado en Educación Básica, para llenar el requerimiento de matrícula deseado en 1998, ésta tendría que incrementarse veinticinco veces, lo cual resulta muy poco probable, dado también el decrecimiento en las matrículas que se ha observado en esta carrera. Es obvio entonces que existe, bajo este marco de ideas, un enorme desequilibrio entre la matrícula real y la matrícula deseada. 
Sin embargo, el análisis de los requerimientos de maestros, pensamos no debe verse desde una óptica estrictamente demográfica e idealizante (100 por ciento de cobertura), deben considerarse las metas reales de coberturas establecidas por el Ministerio de Educación, así como la capacidad presupuestaria de éste para el otorgamiento de plazas a los docentes que se forman. No considerar este aspecto es sumamente delicado, se corre el riesgo de formar maestros para el desempleo. 

Al respecto, para 1997 la cantidad de plazas asignadas por el Ministerio de Educación para la educación básica (1º al 9º Grados) fue de 80 a nivel nacional. Esto significa que sólo con los maestros recién graduados por las instituciones autorizadas, el número de plazas ya no alcanzaría para atender la demanda de empleo. El desequilibrio entre la oferta de plazas y el número de maestros graduados que demandan un empleo se vuelve aún más agudo, si a los graduados del Profesorado en Educación Básica sumamos los 3,000 docentes de otra formación que también están solicitando una de las pocas plazas disponibles. 

Por razones de calidad, pensamos que en la asignación de las plazas disponibles debe darse prioridad a los jóvenes recién formados del Profesorado en Educación Básica, y evitar continuar empleando en este nivel educativo a maestros que han sido formados para otras especialidad. Esto también podría constituirse en un incentivo para el estudio de esta carrera que presenta una muy baja matrícula. 

Bajo las condiciones actuales no se puede recomendar al Ministerio de Educación la autorización de más instituciones superiores para la Formación de Maestros de Educación Básica, tomando en cuenta que las instituciones actualmente autorizadas tienen incluso una mayor capacidad de atención de alumnado. 

Continua en Septiembre - Octubre 



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