Condiciones Básicas Para El Aprendizaje De Los Niños Pequeños. |
Salvador Ladislao Reyes Docente e Investigador de la Universidad Francisco Gavidia sreyes@ufg.edu.sv |
La educación parvularia. |
Los menores de seis años que no alcanzan a desarrollar las condiciones óptimas para el aprendizaje sistemático durante sus años preescolares, probablemente tengan que enfrentarse a una serie de problemas para su educación formal y más aún, cuando no ha habido un verdadero entrenamiento adecuado para el manejo de las relaciones y magnitudes que empíricamente deberían haber adquirido en su medio, y que son básicas para los contactos iniciales con el mundo de la matemática.
La evidencia real, respecto del aprendizaje de la matemática, es que siempre ha sido vista como una materia difícil y compleja que ha causado traumas y aversiones en los estudiantes, debido a que no se le ha dado el tratamiento natural, real y lógico que conforma su estructura formal, tal como debe ser, sino que sus formas de enseñanza han estado dominadas por métodos inadecuados, en los que se le ha despojado de su propiedad de expresión viviente del mundo en que nos movemos, habitamos y vivimos. Esta aberración metodológica es la causa de que un buen porcentaje de estudiantes de todos los niveles educativos, obtengan en esta materia de estudio, las calificaciones más bajas de su rendimiento académico y que guarden hacia la materia, conductas de aversión, miedo y frustraciones. En el nivel de parvularia, el problema tiene características propias, pues se trata de la iniciación de los conceptos más elementales vinculados a la comprensión de relaciones con significado matemático, y para lo cual, la maestra debería de tener una preparación especializada en el dominio de métodos, técnicas y procedimientos de la dirección del aprendizaje, que garanticen la ausencia de situaciones traumáticas y propiciatorias de aversión hacia la materia.
¿Por qué se tienen niveles muy bajos de rendimiento académico especialmente en el primer ciclo de educación básica, aún dotando a este nivel de los recursos necesarios? Se señala el primer ciclo, porque es ahí donde debe consolidarse todo un proceso de dominio funcional del vocabulario, la lectoescritura y en forma especial las nociones elementales de matemáticas. Pero el problema, probablemente tenga raíces mucho más profundas en términos de procedimientos de aprendizaje; el amor y los hábitos de estudio deben ser iniciados en la escuela parvularia, porque a la edad de los cuatro a seis años, el niño y la niña vivencian experiencias mucho más perecederas, dado a sus dotes de curiosidad y persistencia por comprender un mundo que van conociendo a medida que crecen y maduran. Desafortunadamente esta curiosidad, es mal vista y coartada por los adultos que niegan la satisfacción de la necesidad de conocimiento y de interacción con el medio que tienen los pequeños y pequeñas. Les obligan a permanecer callados o confinados a espacios en donde permanecen inactivos y sin comunicación.
Más que el dominio mecánico de la gesticulación de la palabra escrita, hay que señalar como problema fundamental del aprendizaje de la lectura y la escritura, tanto como la comprensión del mundo circundante como expresión de relaciones matemáticas elementales, el dominio comprensivo y la aplicación funcional de lo leído y observado. Los procesos de doble o múltiple abstracción a partir de estímulos diferentes como son la observación, la lectura y la escritura, constituyen construcciones de estructuras mentales de cierta complejidad, que ocurren simultáneamente de las sinápsis nerviosas del cerebro, que se convierten en respuestas sensorio-motrices que se graban como conocimiento. “A medida que el niño madura, las células se extienden y crean puentes hacia las células necesarias para determinar un comportamiento; cada vez que se repite una experiencia, los puentes se fortalecen”. Estos enlaces y conexiones cerebrales para el aprendizaje, son los que los maestros no logran establecer de forma correcta, y el aprehendiente no logra adquirir el dominio correcto, sin errores, del motivo a conocer, y en consecuencia, el sujeto que aprende comete errores de percepción sensorial, de conceptualización, interpretación y de respuesta psicomotriz.
El aprendizaje de la lectura y por consiguiente el dominio de la habilidad para escribir y para el cálculo matemático, no son actividades aisladas en las cuales hay que aplicar procesos diferentes. La actividad para el aprendizaje simultáneo de la lectura y la escritura, así como de las nociones de relación matemática, requieren que las capacidades sensoriales y los procesos mentales intuitivos, de análisis y síntesis, se activen también en forma simultánea. Los procesos de abstracción de complejidad múltiple provocados por estímulos diferentes, sólo pueden concretarse con procedimientos adecuados de estimulación multisensorial, en los que la atención concentrada en la mayoría de los órganos sensoriales o en su totalidad, forman conexiones para captar el conocimiento con cierta permanencia; experiencia que es necesario reforzar por el ejercicio realimentador, para lograr su fijación y dominio. En los niños y niñas de parvularia como del primer grado, tiene mucha importancia el nivel de maduración de los ganglios cerebrales, que determinan la capacidad para aprender y ejercer la función del pensamiento reflexivo.